MIR sin academia

Obtener buenos resultados en el examen MIR (Médica Interna Residente) parece una tarea imposible si no dependes de una academia. Esta es la idea que desde el fanzine MIR sin academia. Una guía para preparar el MIR por tu cuenta o en compañía (Editorial La Zurda) se pone radicalmente en duda.

El fanzine se ha ido gestando al calor de los nervios por la preparación del MIR 2018. Un puñado de personas que han decidido salirse por la tangente y montárselo por su cuenta y/o con amigas ha sido el punto de partida para la redacción de los materiales.

Muchas pueden llegar a ser las razones que nos lleven a replantearnos la necesidad de la academia: el no querer preparar el examen en un ambiente competitivo, el no poder pagarlo, la falta de tiempo (por trabajo, por tener personas a las que cuidar, etc.), o la negativa a participar en una dinámica que impone la a/Academia como el único espacio (físico, simbólico) en el que se puede preparar la prueba.

Preparar el MIR al margen de las academias (con minúscula) y de la Academia (con mayúscula) es una forma de autogestión que supone la no renuncia a la propia vida (en su amplio sentido) durante el período de estudio. Es no entrar al trapo de los ritmos impuestos, es no entrar al trapo de la lógica individualista y competitiva -y la ansiedad resultante- ni de la lógica mercantilista que ve la preparación de un examen (que es intrínsecamente elitista) como un nicho de negocio.

Muchos son los casos que se recogen en el fanzine, que intenta no ser únicamente un compendio de experiencias y recursos para aquellas personas que estén pensando en cómo organizarse de cara al MIR de futuros años, sino también un modo de entretejer y poner en práctica lo común, el apoyo mutuo. No hay un solo modo de prepararse el MIR, a pesar de que las academias se presenten ante nosotrxs como la solución definitiva. Poner por escrito las experiencias de personas que han decidido no “academizar” sus proceso es una forma de volver a lo común y de hacer circular la posibilidad de autogestionar nuestras propias prácticas: acompañándonos, (auto)cuidándonos.

Poco se habla de autocuidados durante los períodos de estudio, durante épocas de exámenes, por cierto; poco se habla de la vinculación con el mundo en esos momentos. La imagen del retiro, del auto-enclaustramiento y del aislamiento sigue colonizando el imaginario colectivo. Pero okupar plenamente el tiempo de estudio es otra forma de ahondar en formas de habitar nuestra existencia, para multiplicar el número de realidades y formas de vida comunes.

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