Un hombre hace la comida el 8m en solidaridad con la huelga feminista

Según llegó a sus oídos la convocatoria de la huelga feminista, lo tuvo claro: “Mamá, el 8 de marzo cocino yo”. Hace algo más de un mes de eso. Desde entonces, ha estado preparándose para la ocasión, leyendo incansablemente diversos libros de Karlos Arguiñano.

Pero no es esto lo único que ha estado preparando. El 8 de marzo, su despertador sonó a las 7 de la mañana, y salió de la cama como un resorte, corriendo a la casa de su novia dispuesto a llevarle el desayuno a la cama en un día tan especial. Desafortunadamente, no la encontró allí: estaba de piquete. “Se me olvidó que las mujeres también tenían cosas que hacer en la huelga feminista” nos comenta, “luego hablé con ella y le dije lo orgulloso que estaba”.

Aun así él, incansable, no se dejó abatir por este pequeño traspiés inicial, y volvió a casa, mentalizándose para pasar la mañana entre fogones. Había invitado a varias amigas más a comer, a las que pidió que le fotografiaran con las manos en la masa. Cocinó varios platos supliendo con entrega y coraje su falta de experiencia en la cocina. Una vez hubo terminado, cogió inmediatamente el estropajo y se puso a fregar los cacharros. “A mi me parece muy bien que friegue a mano, pero es que tenemos lavavajillas” nos comenta entonces su madre, a lo que él alega que es un gesto simbólico.

Diversas asociaciones feministas le han otorgado un galardón por su imprescindible labor. Sin embargo, a él no se le sube a la cabeza. “No soy un héroe. Todos deberíamos hacer lo mismo. Estoy deseando que llegue ya el 8 de marzo del año que viene para poder repetir”.

Noticias relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *