Luces de Neón

HE COGIDO UN ESPEJO DE LA BASURA

Tengo una habitación
de colores cálidos
(no funciona el radiador)
y muebles de épocas pasadas
anteriores al imperialismo sueco

Las paredes llenas
de posters de grupos que escuchaba cuando tenía 16 años
de chinchetas de las que algún día mis padres se vengarán definitivamente
de gotelé:
llenas la paredes de
lágrimas
sudor
pus
de gotelé:
versión doméstica del alambre de espino
de gotelé:
como las casas de mis abuelas muertas

Tengo una habitación
de colores chillones
(para que no se escuchen los gemidos)

***

He cogido un espejo de la basura
para que nos veamos follar

Y ESO ESTOY HACIENDO

Es de noche
muy de noche
y estoy aquí escribiendo
Podía estar durmiendo
o haciendome una paja
seguramente sería mejor
más divertido
más placentero
más sano
pero qué le voy a hacer
soy generoso
generoso de cojones
me sacrifico por tí
y estoy aquí escribiendo
de noche
muy de noche
para que tú lo disfrutes
soy un alma caritativa
un profeta
cualquier día me canonizan
pero, ¿qué das tú a cambio?
Supongo que nada
y aquí nada es gratis
No te preocupes
era mentira
no soy un santo
soy egoísta
o quizá las dos cosas
Lo hago por mí
Necesito sacar algo
me exprimo
y en eso no es tan distinto a hacerse una paja
tampoco esto es muy distinto a una mancha de semen
caótica
dispersa
No tengas miedo
pruébalo
antes de que se seque
se que te va a gustar
caliente
viscoso
un poco insípido quizá
como un poema sin rima
ni ritmo
ni nada
como este
pero te va a gustar

Podía estar haciéndome una paja,
yéndome a la cama
con la mano pringosa
de versos
de semen
y dejar de dar la chapa
y eso estoy haciendo

QUÍMICA DE LA TRISTEZA

Los estudios con animales
han identificado
tres sistemas de neurotransmisores
que median el apego
y pueden ser relevantes
para la tristeza humana
(Freed y Mann, 2007).

Uno de ellos
son los opiáceos endógenos,
que aumentan durante la exposición a figuras de apego,
y, por tanto,
podrían disminuir durante la pérdida
de dichas figuras.

En segundo lugar,
la oxitocina,
que también se segrega en mayor medida
al imaginar, tocar o interactuar
con las persona amada,
podría también disminuir durante la tristeza.

Por último,
la liberación de dopamina
podría aumentar en respuesta a la exposición
a pistas o recuerdos de la pérdida.

En una revisión de 22 estudios sobre actividad cerebral relacionada con la tristeza,
Freed y Mann (2007)
encuentran como áreas más consistentemente activadas
a la corteza del cíngulo anterior (véase también Panksepp, 2003)
y los ganglios basales
(de los que forma parte el estriado),
aunque también se observan activaciones
en la corteza prefrontal ventral y en la ínsula
(todas ellas se activan en 8 o más estudios).

Todas estas estructuras
cuentan con receptores para opiáceos,
oxitocina y/o dopamina.
Observamos, por tanto,
y de acuerdo con lo que hemos ido viendo a lo largo del capítulo,
una implicación de estructuras evaluativas,
pero también inhibitorias.

                   ***

Desde luego, la poesía explica mejor que la ciencia ciertas cosas

PANORÁMICA

Somos como luciérnagas:
unos bichos raros,
(realmente asquerosos, si te fijas)
pero con luz propia,
motivo de orgullo y de culpa
de envidia y de placer.

Los colores de la atmósfera en el gris de la ciudad,
¿el salvapantallas de Dios
o un efecto de la contaminación?

Que nos quemen en la hoguera
si no ya lo hará el sol.

                   ***

Anochece al final del túnel
Lluvia ácida.
Rutina

Zapato

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