Crónica: Psicología a Contracorriente

Durante la pasada semana, la Federación Estudiantil Libertaria organizó unas jornadas en la facultad de psicología de la UAM bajo el nombre de “Psicología a contracorriente”.  Aquí está la crónica que nos envían.

Una vez más, llenamos aulas vacías, nos juntamos, reflexionamos, debatimos. El objetivo: ofrecer una visión crítica del modelo psicológico y psiquiátrico imperante que se reproduce tanto en los servicios de salud mental como en las aulas universitarias. Poner de manifiesto,lo sesgado y parcial que es currículum académico de las futuras psicólogas, tratando de cubrir una pequeña parte de todo aquello que, pese a formar una parte esencial de nuestra futura profesión, no tiene cabida dentro de las aulas. Sin embargo, entendemos que la formación crítica tiene que ir más allá de lo meramente académico, y servirnos también para interpretar la realidad que nos rodea y elaborar herramientas aplicables a la transformación social. Si te las perdiste, puedes escucharlas aquí.

El martes 24, Óscar Daza, autor de uno de los capítulos de “Contrapsicología” (aquí puedes ver una reseña), el libro que constituye el gérmen de estas jornadas, nos introdujo en la estrecha relación que existe entre Psicología y Neoliberalismo en una ponencia titulada “de la producción del hombre en el mercado a la autoproducción del hombre-mercado”. Desde un neoliberalismo industrial (S.XIX-XX) basado en la “ética del trabajo”, donde este equivale a dignidad, valor y progreso, a una “estética del consumo” (S.XX-XXI) donde la satisfacción y el deseo se encuentran siempre mediados por el consumo frenético y constante. Pasamos así de un modelo de hombre-consumidor a otro de hombre-consumible, el “hombre mercado”, individualista, flexible, optimista, responsable…,  cuyo entidad controladora se encuentra ahora dentro de sí mismo. Desde este modo, la psicología, aliada histórica de los poderes económicos y políticos, introduce en las personas el discurso neoliberal; algo que podemos encontrar fácilmente en la psicología del coaching y de autoayuda.

La alternativa: las contrapsicologías. Su desarrollo no se dirige “en contra de la psicología” en general, pero sí frente a la psicología dominante y académica, criticando sus usos, discursos y fines; buscando como objetivo que la psicología pase de ser un sistema de dominación y control social a una herramienta realmente emancipadora.

El miércoles 25, Dau García Dauder, en su charla “justificación del sexismo desde la psicología” realizó un recorrido histórico y un análisis de la situación de las mujeres en la psicología, así como de la relación de esta con los feminismos. ¿Dónde están las mujeres como sujeto de conocimiento? ¿Por qué no nos extraña no encontrarlas? Mujeres cuyos nombres y experiencias han sido sistemáticamente olvidadas, silenciadas en los manuales y libros de psicología. ¿Quién, y en base a qué, decide qué cuerpo y qué temáticas van a ser los objetos de estudio de esta “ciencia”? ¿Qué se extrae de los resultados publicados? La psicología ha estado siempre atravesada por una visión completamente androcéntrica, desde la formulación de las preguntas hasta los sujetos que estudian o son objeto de estudio, así como las conclusiones que se extraen, los resultados que se publican y los que no.

Por otra parte, ¿qué se entiende por salud mental y qué es la “patología”? La invisibilización y patologización de todo lo que no se ajuste a la norma ha sido una constante en la historia de la psicología que aún perdura hoy en día. Los movimientos sociales y, más concretamente, los feminisimos, tienen mucho que decir sobre todo esto, siendo fundamentales para transformar este paradigma psicológico construido bajo el edificio heteropatriarcal.

Como cierre de las jornadas, el jueves 26 tuvo lugar una mesa redonda sobre “perspectivas críticas con la asistencia en salud mental”. Mario Domínguez, sociólogo con amplia trayectoria de trabajo en el ámbito carcelario, nos instó a reflexionar sobre la idea de víctima, responsabilidad y peligrosidad en unas instituciones concebidas para la represión y el castigo.

Carmen Cañada, psiquiatra que trabaja desde dentro de las instituciones sanitarias, con una perspectiva crítica respecto a su organización, funcionamiento y estructura de base. Nos explicó cómo la mercantilización del sufrimiento psíquico, la asignación de etiquetas y la farmacología responden a una lógica capitalista. Así, además de generar grandes desigualdades e incrementar el malestar de las personas psiquiatrizadas, responde a una estrategia de ocultación y aislamiento de la rabia, la rebeldía y el no-ajuste a la norma, que quedan circunscritas a una consulta de salud mental: individualizadas y aisladas, ocultando el componente social y político de estos malestares y bloqueando cualquier tipo de respuesta colectiva.

Por último, S. , integrante del colectivo FLIPAS GAM, después de una presentación de su proyecto,compartió con nosotras algunas de sus experiencias como persona diagnosticada. Flipas es un Grupo de Apoyo Mutuo de activismo en salud mental, horizontal y autogestionado, que parte de una compresión de las bases sociales, económicas y políticas como origen del malestar subjetivo y cuya lucha se orienta en contra los mitos estigmatizantes que operan tanto en las instituciones de salud como en el resto de la sociedad. “Abordar el sufrimiento psíquico desde lo colectivo”: eso es lo que une y da fuerza a estas mujeres que, frente a agresiones que son en realidad colectivas, han decidido unirse y ofrecer, entre todas, una respuesta también colectiva. Si quieres saber más sobre FLIPAS GAM, echale un vistazo a su página de facebook y a la charla que dieron hace unos meses en esta misma facultad.)

Frente a una psicología que silencia la protesta y trabaja al servicio de los mercados bajo el mandato de los principios neoliberales y heteropatriarcales, apostamos por una psicología en la que todas podamos tener cabida. Y para ello debemos empezar por escuchar, por dar voz a aquellas personas que sufren día a día, tanto en las instituciones de salud mental como por parte del resto de la sociedad, las consecuencias de un sistema que patologiza, estigmatiza y medicaliza el sufrimiento de todo quien no se ajusta a la norma. Apostamos por  construir una psicología transformadora, que no le baile el agua al sistema. Por una psicología a contracorriente.

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