Memes ácidos vol. 1

Estamos hartas de tanto hombre excusándose y no aceptando lo que hay. ¿Estás oprimido por tu orientación de género? Sí, ¿por eso dejas de ser hombre? No. Obviamente, sabemos que esto no es una cuestión de causa y efecto, no tenéis la culpa de haberos identificado como hombres, pero tampoco podéis eludir vuestras responsabilidades como sujetos políticos. La clase, el género, la cisexualidad, la racialización, la capacidad y la explotación animal suponen estructuras de poder en las que participamos aunque no queramos. Tenéis que dejar de aprovecharos de vuestros privilegios para a su vez negarlos y debéis empezar a aceptarlos y deconstruirlos.

 

¿Creéis que necesitamos que nos aprobéis para ser válidas? Andáis listos. No hay ninguna mujer que sea más mujer que otra. Los típicos fuckboys (copio el término a mis compas memiles del otro lado del charco) que intentan ligar con una mujer comparándola con sus demás hermanas no son más que hombres con una misoginia interiorizada que terminarán agrediendo también a la mujer que supuestamente les gusta/quieren. Así que ya sabéis, hermanas: si alguna vez intentan ligar con vosotras comparandoos con vuestras hermanas, dadles en toa’ la boca.

La monogamia es uno de los pilares del amor romántico. Es como una clase de contrato no escrito donde aceptas una exclusividad que no es amor, sino posesión. El sistema capitalista nos ha metido en la cabeza que cuantas más cosas poseamos más felices seremos, y como el jodido ideario patriarcal del que tanto se nutre el capitalismo no para (y es que lo necesita) de objetivizar, sobre todo a las mujeres, es como un 2×1: posees un objeto sexual (es tu propiedad y sirve para follar). Obviamente, hay muchas más razones para odiar la monogamia, como puede ser la negación de la atracción física y sexual hacia terceras personas que no forman parte de la relación. O el convencimiento (mío) de que la monogamia es una idea impuesta por la moral católica de la que tanto renegamos.

PD: Si te pika, te rascas.

Noticias relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *